Libres por la Sangre
Cada mañana, cuando despierto y veo un pequeño rayo de sol por mi ventana, me maravillo del amor tan grande que Dios nos tiene... en lo personal que me tiene a mí.
Te doy la bienvenida a este pequeño espacio en el que quiero mostrar mi agradecimiento a ese amor tan grande que El Padre tiene por cada uno de nosotros, los seres humanos, tanto que permitió que su propio hijo viniera a este mundo lleno de dolor y de tristeza, solo a morir para limpiar nuestros pecados....
Por el Sacrificio que el Hermoso Cordero hizo... es que viviré agradecida por siempre...
Gracias Jesus por morir por mí....
Para mi salvación...



